Una Brújula para la “Nueva Normalidad”


  1. Y…¿qué es la “Nueva Normalidad”?

Aún estamos en pandemia, pero con luces al final del túnel. Aún con la incertidumbre del  ”qué me pasara”, “cómo me afectará” . En un desconfinamiento de ensayo y error, de cuyos efectos nadie está seguro.

Se habla de la Nueva Normalidad, como si ésta ya tuviera un espacio en nuestros libros de historia, en nuestras referencias económicas, en nuestra experiencia humana, cuando la realidad es que la normalidad como expresión de una forma de vida y de relación, la estamos aprendiendo a descubrir para conferirla el adjetivo de nueva.

Nadie tiene aún la fórmula mágica para suturar las heridas que el Covid19 nos está produciendo como personas, como trabajadores, como empresarios…como sociedad.

Una vez más, el ciclo de la historia nos enfrenta a un devenir en el que de las crisis nacen las oportunidades. Así ha sido y creo poder afirmar, que así será en todo el tiempo que le reste a la historia de la humanidad.

De las pocas certezas a las que nos podemos asir, y que podemos aprender de otras experiencias, es que si nos quedarnos quietos o huimos, (respuestas clásicas del miedo), nos abocamos a la desaparición más o menos lenta.

De las lecciones aprendidas podemos deducir que es necesario explorar, actuar, reinventarnos…..

Explorar nuevos territorios, crear nuevos mapas, afrontar nuevas sensaciones y hasta incorporar nuevos compañeros de viaje.

Actuar, aunque ello suponga el riego del ensayo y error. De esa actividad saldrán los “serendipity”, que son los hallazgos no buscados, pero que aparecen en el proceso de experimentación, de investigación o de la acción disciplinada, como gran parte de los inventos de nuestra era.

Reinventarnos o si lo prefieren, readaptarnos, en ambos casos estamos hablando de la capacidad de resiliencia e innovación que nos permite seguir en el camino, incluso superando nuestros estándares anteriores.

2. Bienvenido el Líder Explorador

En este proceso, que será de largo aliento, surgirán dudas, iniciaremos caminos que conducen al laberinto, pero estoy seguro que surgirán nuevos hábitos personales y empresariales, pondremos a prueba una y otra vez nuestra autoplasticidad dirigida y lograremos nuevos escenarios y horizontes en los que asentar esa Nueva Normalidad, que hoy, aún es incierta.

Ahora es el momento en el que la capacidad de liderazgo es crítica para descubrir y transitar por territorios nunca explorados y que sepa manejar la brújula, que siempre nos va a señalar el norte, aunque no sepamos a ciencia cierta dónde nos conduce.

La incertidumbre es el bosque por el que vamos a tener que avanzar.

A este “Líder Explorador” con su brújula, con su capacidad para visualizar nuevos territorios y dibujar nuevos mapas, le corresponde la tarea de construir esa nueva normalidad empresarial y conducirnos a la consecución de los resultados que garanticen la viabilidad de nuestras empresas.


3. Los Cuatro Puntos Cardinales de la Nueva Normalidad

Con ánimo de síntesis y de proveer de herramientas a nuestro Líder Explorador, vamos a entregarle una brújula que le va a marcar y recordar con sus cuatro puntos cardinales hacia donde debe avanzar y qué tareas debe abordar de manera ineludible y simultánea.

N: Nuevos Territorios y Mapa de Viaje

S: Socios y compañeros de Viaje

E: Evaluar nuevos competencias

O: Obtener equilibrio pisco-emocional

#Norte: Nuevos territorios y Mapa de Viaje

La palabra clave en este punto cardinal es Planificación, pero no con el modelo clásico que intentaba marcar el horizonte para los próximos años, (enfoque que hoy se ha demostrado bastante poco práctica, por no decir inútil). En esencia ésta planificación deberá definir, en primera lugar, hacia donde quiere dirigirse la empresa en función de las variables que más adelante apuntaremos´

En segundo lugar, deberá dibujar el mapa o mapas de ruta, que servirán para dirigirnos de forma flexible y eficiente a esos nuevos territorios

Finalmente, deberá establecer los mecanismos para corregir el tiro, para no perder el norte siendo capaz de definir de manera inmediata y flexible el mapa de ruta, de ahí la necesidad de contar con diferentes mapas alternativos.

Esta fase de planificación y mapeo se deberá acometer con los siguientes atributos:

  • Intuición, que facilite la toma de decisiones rápida
  • Flexibilidad, que simplifique los procesos para adaptarse a cambios rápidos y frecuentes
  • Resiliencia, que permita responder de manera inmediata a los escollos y fracasos que sin duda se van a presentar y producir
  • Toma de decisiones ágiles, con clara visión de que los riesgos pueden ser mayores que en anteriores circunstancias, pero nunca tan grandes como los que supondría el empeñarse en seguir por el camino erróneo o no tomar decisiones
  • Visión Sistémica, que promueva el compromisos y participación de toda la organización en la toma y ejecución de las decisiones. Deben morir los modelos verticales y matriciales
  • Innovación, siempre con la mente puesta en la comprensión de los nuevos escenarios y en la rentabilidad a corto de las propuestas

Asimismo y entrando ya en el área pequeña de la toma de decisiones, utilizando como referencia el modelo de BSC (podemos tomar cualquier otro), es fundamental responderse, entre otras, a las siguiente preguntas:

  • Perspectiva Financiera:

. ¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de mi Balance y Cuenta de Resultados?

. ¿Cuál es mi nivel de resistencia Financiera?

. ¿Dónde puedo situar mi apetito de resultados?

. ¿Debo cambiar algunas de las variables de rentabilidad, endeudamiento, liquidez, eficiencia…?

. ¿Hacia dónde puedo mirar en situaciones de emergencia, para solicitar crédito, optimizar riesgos, apalancar mis necesidades operacionales? (Mercado de capitales, Bancos, accionistas, proveedores…?

  • Perspectiva Clientes

. ¿Cómo está mi mercado de referencia visto de manera integral?

. ¿Cómo están mis clientes en términos de continuar consumiendo mis productos?. ¿Qué nuevas necesidades tienen?.¿Se las puedo satisfacer?

. ¿Qué comportamiento de mercado y consumo han cambiado a favor y en contra?

. ¿A qué nuevas demandas puedo responder de manera diferencial?

. ¿Cómo estoy preparado para los nuevos tiempos de mercadeo digital?¿Y mis clientes?

. ¿Cómo se adecúa mi modelo comercial a la Nueva Normalidad?

. ¿Qué oportunidades representan nuevos negocios para mi empresa?

  • Perspectiva Procesos

. ¿Mis procesos y estructura organizacional se adaptan a los nuevos requerimientos?¿Qué debo cambiar y cómo lo voy a hacer?

. ¿Mi estructura tecnológica esta alineada con los nuevos requerimientos?

. ¿Tengo capacidad innovadora y flexibilidad de adaptación?

. ¿Al hablar de digitalización, considero que tengo capacidad de respuesta?

. ¿Cómo voy a resolver de manera eficiente y ágil el trabajo presencial y el teletrabajo?

  • Perspectiva Aprendizaje Organizacional

. ¿Cómo impacta la Nueva Normalidad en mi Modelo de Dirección y Gobierno? ¿Qué cambios debo realizar?

. ¿Cuáles son los principales retos de cambio organizacional que debo acometer para responder a las perspectivas anteriores?

. ¿Qué perfiles competenciales debo tener?

. ¿Qué competencias críticas y técnicas tengo que desarrollar?

. ¿Cuento con los recursos humano adecuados para esta nueva singladura?

. ¿Qué políticas debo readaptar/cambiar/generar?

. ¿Cómo defino mi modelo de liderazgo necesario para este fase?. Si no lotengo, ¿Cómo lo voy a desarrollar?

#Sur: Socios y compañeros de Viaje

Es momento de identificar qué y cuantos compañeros de viaje necesito y cuál va a ser mi Modelo de Gobierno, entendiendo por tal mi Liderazgo, mis reuniones, mi modelo de comunicación.

Es también la oportunidad de abordar el tipo de trabajo, si va a ser presencial, teletrabajo o mixto. Todo ello siendo consciente del impacto de las decisiones. Hoy se habla sin reparo de que el teletrabajo vino para quedarse y damoss por hecho que ésta es una realidad incontestable.

Creo que en este aspecto aún nos queda un cierto recorrido para tener una perspectiva más objetiva que nos permita valorar su impacto en resultados, productividad, rotación de personal, seguridad de la información, sentido de pertenencia, experiencia con los clientes, y un largo etcétera al que tenemos que estar atentos.

En mi opinión personal, es cierto que el teletrabajo es una contribución importante por muchos razones que van desde la calidad de vida, hasta el impacto en el tráfico de las ciudades, pasando por el ahorro en costos al poder prescindir de grandes superficies e infraestructura.

No lo tengo tan claro en sus efectos sobre los factores de productividad, resultados, rotación, seguridad…a los que antes aludía. Creo que la ley del péndulo, nos hará situarnos en el corto y medio plazo en un equilibrio entre teletrabajo y presencia, desarrollándose a estos efectos modelos mixtos.

Desde luego, el impacto de estos nuevos modelos de trabajo, requieren un cambio de paradigmas, incluyendo lo estilos de liderazgo, así como los criterios de organización del tiempo y adjudicación de funciones.

Aquí la tecnología juega un papel fundamental y es necesario acelerar el aprendizaje de todos los niveles organizacionales.

No puedo finalizar este punto sin referirme a la importancia crítica de la comunicación efectiva, especialmente cuando ésta la estamos desarrollando por canales tecnológicos, cada vez más amigables y con mayores funcionalidades, pero que requieren un nuevo aprendizaje en todos los niveles organizacionales, tanto para adecuar los procesos de comunicación en las reuniones grupales como en las individuales.

Por último, se impone la Visión Sistémica como modelo organizacional. Mueren los organigramas verticales y matriciales para que se desarrolle la cultura organizacional en la que:

. Todos somos negocio

. Somos corresponsables de los resultados

. Nos necesitamos unos a otros

. Estamos abiertos al aprendizaje

. Generamos una cultura de innovación

#Este: Evaluar y desarrollar las nuevas competencias de liderazgo propias del Líder Explorador 

Cualquier adjetivo que se adjudique al líder, trata de focalizar algunos aspectos mas críticos y necesarios para un determinado momento, sin menoscabo de las características que en toda circunstancia debe tener un líder.

Refiriéndome al Líder Explorador, destaco las siguientes competencias, absolutamente críticas para esta etapa de pandemia y postpandemia:

. Autoconfianza

. Resiliencia

. Orientación al logro

. Creatividad

. Visiónario

. Toma de decisiones Intuitivas

. Pensamiento Lateral

. Gestión de personas y equipos

. Generador de Alianzas internas y externas

. Flexibilidad

Esto nos plante una serie de preguntas claves:

. ¿Estoy preparado como líder para afrontar esta etapa?

. ¿Qué competencias necesito para ser un “Líder Explorador”?

¿Cuáles son mis principales fortalezas?

¿Cuáles son mis principales áreas de mejora?

¿Estoy dispuesto a trabajar en mi nuevo perfil directivo?

Respondidas esta preguntas, hay que ponerse manos a la obra, desarrollando programas de Mentoría y Coaching que se comprometan con resultados en el corto plazo

.

#Oeste: Obtener el equilibrio psico-emocional tanto del líder, como de las personas de sus equipos.

• La actual coyuntura creada por la pandemia del coronavirus, esta generando en todos los contextos sociales la necesidad de trabajar en soluciones adaptativas, sobre las que no hay claros antecedentes, circunstancia que une,  a la gravedad de la situación, la incertidumbre sobre el camino a recorrer, y sobre todo, a nivel personal, la gestión de las emociones negativas que suscita tal evento.

• En el ámbito laboral, se plasma, en unos casos por la incertidumbre sobre la estabilidad del futuro de su puesto de trabajo y en otros, cuando se trabaja en actividades básicas que requieren un desempeño a pesar de la crisis, la incertidumbre se expresa en el temor al contagio, con los efectos que ello  conlleva.

• Tanto en un caso como en otros, la incertidumbre provoca estados emocionales de ansiedad, estrés y miedo, que de una u otra manera, impactan en el equilibrio de las personas, no solo en su rol de trabajadores, sino también como padres, madres, hijos, y ciudadanos que no encuentran respuestas ni conductas  para gestionar de manera adecuada la situación. 

 • Nadie nos ha entrenado para situaciones de este tipo, entre otras cosas, porque estamos ante un fenómeno pandémico sin referencias en nuestro contexto social más próximo.

Todas las emociones a las que nos vamos a referir, tienen un componente positivo, ya que nos habilitan para responder de manera instintiva a fenomenos sobrevenidos. No obstante, aquí vamos a centrarnos  cuando estas respuestas adaptativas se prolongan en el tiempo y saturan nuestros niveles de equilibrio pisicofisiológico, limitando nuestras capacidades de respuesta. Su exposición  prolongada, transforma nuestras conductas y , normalmente, suelen tener efectos nocivos para nuestra salud física y psíquica.

Incertidumbre: Es la falta de seguridad, la sensación que nos genera algo de lo que no se tiene respuesta exacta o concreta.

Ansiedad: Emoción que se caracteriza por una gran inquietud, una intensa excitación y una extrema inseguridad y que se expresa por síntomas cómo: la falta de aire, presión en el pecho, o el nudo en la garganta, sudoración.

Estrés: Estado de cansancio mental y emocional provocado por la exigencia de un rendimiento muy superior al normal, que suele provocar trastornos físicos que impactan en nuestro desempeño, con problemas de concentración, memoria, rendimiento…

Miedo: Rechazo o aversión que siente un individuo a que le pase algo malo u opuesto a lo que pretende para sí mismo y para sus seres queridos. Sus sintomas más reconocibles son la paralización, bloqueo o huida.

¿Cómo recobramos el equilibrio emocional?

A través de un programa que tiene por objeto:

1. Entender cuál es el funcionamiento y los detonantes de estas emociones: este conocimiento permite un abordaje mucho mucho más potente, ya que desarrolla la capacidad de comprender y tomar decisiones de cada persona

2. Habilitar en el uso de las herramientas para gestionar eficazmente estas emociones: lo cuál implica, además de conocimiento, práctica y capacidad de aplicarlo a los contextos concretos de cada uno

3. Empoderar a cada persona en su autogestión emocional: para lo que además de la información y de las técnicas, hay que entrar en su territorio emocional para lograr sustituir sus guiones negativos por guiones positivos que generen respuestas adaptativas positivas

4. Potenciar un entorno laboral de compromiso, singularidad y protagonismo social, que apalanque y refuerce socialmentelas conductas y motivaciones necesarias para trabajar en la gestión eficiente de sus emociones 

¡Saber orientarse en la incertidumbre!. Me parece que éste es el reto más importante en estos momentos.

Con esta brújula podremos ir descubriendo el camino y procurando no desviarnos demasiado.

Me encantará conocer opiniones. Alternativas.

Queda abierta la conversación, el debate…el compartir.

Si quieres que hablemos:

jlaltola@topmanagementca.com

WhatsApp: +50688884648

3 comentarios en “Una Brújula para la “Nueva Normalidad””

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