El PODER de la Automotivación

Tú eres suficiente…

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Motivación

Nuestro entorno de pandemia ha despertado miedos, ansiedades y preocupaciones, que se manifiestan habitualmente por frases como “estoy cansad@”, “¿cuándo acabará esto?, “no sé si voy a resistir mucho más”, “¿para qué esforzarme?…y un largo etcétera, que denotan una baja motivación producida fundamentalmente por la incertidumbre o por lo que se ha venido en denominar “ambiente VUCA”. Estos pensamientos hacen aflorar emociones negativas que a su vez provocan conductas de huida, de ansiedad o incluso sentimientos depresivos.

La motivación, desde su `propia etimología (movimiento y acción), es la energía que nos empuja a emprender o sostener una acción o una conducta y que nos dirige hacia metas o fines determinados, ya sea esta motivación intrínseca (generada por uno mismo) o extrínseca), propiciada por el entorno.

Pensamientos

La motivación es la impulsora del comportamiento de una persona y se inicia en el pensamiento que visualiza el resultado. Si este pensamiento es bueno, produce una serie de procesos que generan la energía vital necesaria para realizar los esfuerzos que conducen al objetivo. Si es malo, genera temores, ansiedades, miedos y conductas de huida o de cumplimento con un alto desgaste psicológico, que puede degenerar en estrés o en otras expresiones psicosomáticas.

Si quiero convertirme en escritor tengo que trabajar en un pensamiento positivo que me haga creer en la posibilidad de serlo, en mi capacidad para conseguirlo. Si quiero desarrollarme profesionalmente, es necesario que mi pensamiento diario se oriente y se alimente de la ilusión por lograrlo y anticipar el éxito.

Objetivos

Desde cualquiera de los modelos que los especialistas nos han propuesto, empezando por la pirámide de Maslow, para generar motivación es necesario identificar lo que quiero, conectarme con mis deseos, sueños, pasiones, intereses, necesidades, y aspiraciones y trabajar para que su realización sea posible a través del diseño de actividades y experiencias motivacionales. En síntesis, se trata de tener objetivos suficientemente anclados y definidos como para movilizarnos de manera recurrente.

No es suficiente con querer ser escritor o lograr un éxito profesional, es necesario concretarlo en un objetivo mensurable, no solo declarativo. Tengo que definir qué tipo de libro voy a escribir, cuando lo voy a publicar, qué espero conseguir desde el punto de vista económico, reputacional, de satisfacción, de reconocimiento social o de desarrollar un negocio.

Disciplina

La psicología nos enseña y la neurociencia nos refrenda, que para establecer un hábito, conseguir un logro, además de querer conseguirlo, de establecer indicadores u objetivos, es necesario ponerse a la tarea. Comprometerse con el objetivo

A este aspecto yo le denomino Disciplina, o también método. En todo caso es aquello de ponerse manos a la obra de manera sistemática y sostenida. El término disciplina no ha tenido buena prensa, y aún hay corrientes de pensamiento que destilan suavidad y ofrecen un mundo de cambio sin esfuerzo.

Sin entrar en el debate de fondo, simplemente basándome en mi propia experiencia y en la de el 100% de las personas que han confiado en mi como su Coach o Mentor, los cambios requieren trabajo, disciplina y tiempo hasta que se consiguen los nuevos hábitos cognitivos y conductuales.

La clave está en que si este esfuerzo y disciplina se orienta a algo que deseas profundamente, se convierte en un camino lleno de refuerzos en cada etapa. Valga decir como ejemplo, que el Camino de Santiago es una experiencia inolvidable y altamente satisfactoria, pero para realizarlo, es necesario entrenarse, caminar y curar las heridas de los pies que ineludiblemente vas a tener.

Emociones

Por eso, la capacidad de motivarse a uno mismo aún en contextos de incertidumbre, es una de las competencias emocionales clave en la vida y en el desarrollo profesional. Y al hablar de emociones debemos tener en cuenta que gran parte de nuestras decisiones, estados de ánimo y conductas, están condicionadas por nuestra emociones. No hay motivación positiva recurrente sin equilibrio emocional.

Nuevamente, debemos recurrir a nuestros pensamientos iniciales, a la fuerza de nuestros objetivos y al compromiso que nos permite ser disciplinado. Escribir un artículo a la semana, necesita todas esta cosas, pero también alimentar un estado emocional que te permita ser genuino en lo que escribes, más allá de si va o no a recibir el visto bueno de tus lectores.

El equilibrio emocionales por tanto, se manifiesta como otro de los pilares de nuestros motivación.

Recompensa

Todo este esfuerzo y equilibrio emocional culmina con la satisfacción de la consecución del objetivo, que en definitiva es el que impulsa en gran parte nuestro estado motivacional. El saber disfrutar del logro es genuino y necesario. Este logro se convierte en recompensa que retroalimentación nuestro camino hacia nuevos horizontes

Automotivación

Desde mi punto de vista, no hay más motivación que la intrínseca o automotivación, y me explico, ya que los motivadores extrínsecos deben encontrar un campo abierto a recibir la semilla de la motivación. Si nuestras emociones están en sintonía negativa, nuestros pensamientos son destructivos, somos unos procastinadores, no hay factor reforzante externo que nos impulse a avanzar.

Automotivarse es darse a uno mismo las razones, impulso, entusiasmo e interés con el que provocar una acción específica o un determinado comportamiento. Es INFLUIR en nuestro estado de ánimo para proceder de una manera precisa y efectiva en los diferentes ámbitos de la vida utilizando todas las herramientas de las que hemos hablado anteriormente

Al desarrollar esta habilidad contaremos con una fuerza interna que será como un motor potente que nos impulsará constantemente hacia delante y que hace que produzcamos la energía vital necesaria para realizar esfuerzos extraordinarios y lograr un determinado objetivo o meta.

PODER un modelo para la Automotivación

Como resultado de mi propia introspección, punto de partida de todo modelo, y de mi experiencia como Coach y Mentor, he venido desarrollando un Modelo que recoge todo lo anterior y que ha sido exitoso en los proceso de Coaching y Mentoring, en los que siempre se aborda el ámbito de la motivación.

El Modelo cuyo acrónimo es PODER, propone cinco ámbitos que de manera sistémica contribuyen al desarrollo y mantenimiento de la automotivacion recurrente. Con PODER, vamos a lograr entender cuáles son nuestros factores motivacionales más importantes, cómo activarlos y mantenerlos en el tiempo y cómo lograr, de esta manera, nuestros objetivos con un estado emocional sano, empático, creativo y resiliente.

El Modelo P.O.D.E.R., porque tú tienes la llave de tu “Estado motivacional recurrente”

Pensamientos, positivos. (para alimentar nuestro cerebro con “proteina mental” y evitar la “chatarra mental”). Nuestro pensamientos, disparan nuestras emociones y éstas definen nuestras conductas.

Objetivos, que dan norte y sentido a nuestros esfuerzos y propósitos de vida. Es imposible generar una motivación recurrente sin el ancla de unos objetivos o propósitos capaces de generarnos la energía suficiente para superar obstáculos.

Disciplina, que garantiza el logro de nuestros objetivos y se convierte en el mejor motivador interno. Rutinas físicas y emocionales. Pequeños logros que generan dopamina. Ya que solo tener buenos pensamientos y objetivos no garantizan un estado de satisfacción y motivación: es necesaria la repetición sustentada en la disciplina para lograrlo.

Emociones, que manejan el 80% de nuestras decisiones y motivadores. Cómo aprender a reconocerlas y a gestionarlas es condición absolutamente necesaria para identificarlas y hacer que trabajen a nuestro favor

Reconocimiento, para lograr insertar en nuestro cerebro los hábitos motivadores, ya que el refuerzo es una condición también necesaria para establecer hábitos saludables y disfrutar realmente, ya que la motivación debe generar satisfacción.

En dos palabras…

La motivación es energía positiva. Conseguir cada día nuestra ración de dopamina es fundamental para no rendirnos en esta etapa, que puede estar llena de posibilidades. Es además necesaria para prepararnos a transitar el después.

Todo comienza por nuestros pensamientos, recuerda. No se trata de ser apocalíptico (el mundo se va a acabar con el COVID19) ni negacionista (nada de esto es verdad) o iluso (a i no me va pasar).

Revisa tus objetivos, tus propósitos y definidos con la suficiente fuerza como para que resulten un imán de atracción.

Comprométete a ello con disciplina. Revisa cada día lo que has hecho y lo que has dejado de hacer. Se lo debes a la vida.

Recuerda que tu estado de ánimo, la gestión de tus emociones es una responsabilidad rtuya y solo tuya, indelegable.

Disfruta de la recompensa que mereces por tus logros

Si quieres que trabajemos en tu PODER, estoy a tu disposición

¡No delegues tu motivación en otros, empoderate de ella!

José Luis Altolaguirre

Mentor-Coach

jlaltola@topmanagementca.com